Liam Rosenior en partido del Chelsea

Liam Rosenior en el Chelsea: el banquillo eléctrico tiene dueño

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Hector Nuñez

¿Quién soy? Pues según mi pasaporte, soy Héctor Núñez y según lo vivido, soy periodista y marketero.

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Tras la salida repentina de Enzo Maresca, el Chelsea ha apostado por Liam Rosenior como nuevo entrenador. El joven técnico inglés, de 41 años, firma un contrato hasta 2032 y llega con la misión de enderezar el rumbo de un club marcado por la inestabilidad en el banquillo desde la era post-Mourinho. Su perfil innovador y su experiencia trabajando con talentos jóvenes alimentan la esperanza de un nuevo comienzo en Stamford Bridge, que se ha especializado en triturar entrenadores.

Un relevo en Stamford Bridge: adiós Maresca, hola Rosenior

Otra vuelta de página en la agitada novela del Chelsea. En el amanecer de 2026, el club londinense anunció la contratación de Liam Rosenior como nuevo director técnico, con un acuerdo hasta 2032. Rosenior toma las riendas tras la salida del italiano Enzo Maresca, quien dejó formalmente el cargo el 1 de enero luego de un período de resultados discretos. El cambio se concretó con rapidez gracias a que BlueCo, el consorcio dueño del Chelsea, también es propietario del RC Estrasburgo, equipo donde Rosenior dirigía, y acordó su liberación sin mayores trabas.

Maresca, ex asistente de Pep Guardiola en el Manchester City, se marchó con la bendición de su antiguo jefe pero ni siquiera ese aval evitó su adiós prematuro. Ahora, el club confía en Rosenior, quien llega avalado por figuras de peso. Wayne Rooney, que fue su socio en Derby County, aseguró que con Rosenior jugaron “un fútbol increíble”.

Rosenior ha asumido el desafío de inmediato. Su primer partido oficial fue el 10 de enero por la FA Cup y el Chelsea pasó por encima del Charlton con un claro 1-5. Debut tranquilo para Rosenior, que está decimotercero en Champions (con 10 puntos de 18 posibles) y el octavo en Champions, con 31 puntos en 21 jornadas, a 18 del líder Arsenal. Remontar el vuelo, el reto del nuevo entrenador del equipo ‘blue’.

¿Y quién es Rosenior?

Detrás del nombre quizá poco conocido para el gran público está un entrenador joven pero preparado. Liam Rosenior fue futbolista profesional durante 16 años: jugó como lateral derecho en clubes ingleses como Bristol City, Fulham, Reading, Hull City o Brighton & Hove Albion entre 2002 y 2018. Se acerca a los 150 partidos en Premier y superó los 200 en Championship. Hijo del ex futbolista y técnico Leroy Rosenior, creció respirando fútbol. No sorprendió que, apenas dos años tras colgar las botas, ya estuviera entrenando. En 2021 asumió brevemente el mando del Derby County, en donde fue asistente de Rooney, y posteriormente dio el salto como entrenador principal del Hull City en la Championship inglesa.

Su buen hacer en Hull llamó la atención más allá de Inglaterra. A comienzos de la temporada 2024-25, Rosenior fue fichado por el RC Estrasburgo en Francia, propiedad del mismo grupo dueño del Chelsea. Allí demostró rápidamente su capacidad. En su primera campaña llevó al modesto Estrasburgo al séptimo puesto de la Ligue 1, clasificándolo a la UEFA Conference League, un logro histórico para el club alsaciano.

Durante 18 meses en Francia se forjó una reputación de técnico innovador, atrevido y orientado al desarrollo de jóvenes. Como dato curioso, en su partido debut en la liga francesa alineó un once titular compuesto íntegramente por jugadores menores de 23 años, algo inédito en la historia de Ligue 1. Esa apuesta por la juventud se alinea perfectamente con la filosofía actual del Chelsea, cuya plantilla es una de las más jóvenes de Europa.

Una década de inestabilidad en el banco

Rosenior aterriza en un banquillo tan prestigioso como volátil. Desde la segunda era de José Mourinho (2013-2015), que terminó abruptamente en diciembre de 2015, la silla técnica del Chelsea se ha convertido en una verdadera ruleta rusa. Por Stamford Bridge han desfilado nueve entrenadores en diez años, sin contar interinatos, incluyendo nombres de alto perfil. Los entrenadores que han pasado por Stamford Bridge en la última década son Guus Hiddink, Antonio Conte, Maurizio Sarri, Frank Lampard, Thomas Tuchel, Graham Potter, el propio Lampard de nuevo, Mauricio Pochettino, Enzo Maresca y el flamante Rosenior.

Muchos de ellos no duraron ni dos temporadas completas antes de ser despedidos. De hecho, solamente Conte y Tuchel han logrado rebasar la barrera de los 100 partidos dirigidos en este periodo: Conte alcanzó 106 encuentros oficiales al mando entre 2016 y 2018, mientras que Tuchel llegó justo a 100 partidos entre 2021 y 2022 antes de su destitución. Y eso que ganó una Champions, y el italiano ganó la Premier. Esa falta de continuidad ha sido la norma para un club que, pese a los éxitos deportivos, ha tenido la tolerancia corta con sus técnicos.

La impaciencia se ha agudizado en los últimos tiempos, especialmente con la llegada de los nuevos propietarios estadounidenses. Si ya había poco margen para trabajar a largo plazo, el consorcio liderado por Todd Boehly y Clearlake Capital ha multiplicado la urgencia: en apenas tres años de gestión, Rosenior se convierte en el quinto entrenador permanente nombrado por Boehly. Ningún técnico ha logrado afianzarse lo suficiente como para asentarse en el largo plazo, y cada tropiezo ha significado un relevo en el banquillo ‘blue’. Con este antecedente, la tarea de Rosenior no solo será ganar partidos, sino también romper el ciclo de inestabilidad que aqueja al club desde hace una década.

Una década de inestabilidad en el banco

Este relevo en el banquillo es también síntoma de un Chelsea en plena transformación desde la salida del histórico dueño Roman Abramovich en 2022. El nuevo consorcio propietario llegó con ideas diferentes en cuanto a gestión deportiva. Se apuesta por el talento joven, pero a qué precio y con qué tiempo para desarrollar proyectos.

Por un lado, ha habido un gasto sin precedentes en fichajes: más de 1.650 millones de euros invertidos en más de 50 incorporaciones en menos de cuatro años Jugadores muy jóvenes y prometedores de todo el mundo han llegado a Stamford Bridge bajo esta administración, muchos de ellos con contratos que se prolongan más allá de 2030. La lógica detrás de esta estrategia es asegurar el talento a largo plazo y evitar futuras subastas en el mercado, pero también ha generado dudas sobre si se puede armar un equipo cohesionado con tanta entrada y salida en tan corto tiempo.

Al mismo tiempo, el club ha adoptado un modelo de multipropiedad para desarrollar talento. La adquisición del Estrasburgo en la Ligue 1 es un ejemplo. Varios jugadores jóvenes del Chelsea fueron cedidos allí para ganar experiencia, y el propio Rosenior pasó por ese ‘club hermano’ antes de tener la oportunidad de dar el salto a Londres. Esta integración de proyectos sugiere una visión de gestión global al estilo de otras multinacionales del fútbol (City Football Group, Red Bull, etc.), con sinergias en fichajes y formación de jugadores. Un modelo que genera más críticas que adhesiones.

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