Los máximos goleadores de la historia de los Mundiales
¿Quién soy? Pues según mi pasaporte, soy Héctor Núñez y según lo vivido, soy periodista y marketero.
La Copa del Mundo 2026 está a la vuelta de la esquina y los equipos y aficionados ya calientan motores para el gran torneo que se celebra cada cuatro años.
Aprovechando la cercanía del inicio de la competición, desde Codere hacemos un gran repaso a los máximos goleadores de las Copas del Mundo. Miroslav Klose con 16 goles es el artillero por excelencia de la competición, pero tanto Messi como Mbappé amenazan la posición de privilegio del germano este verano.
1º Miroslav Klose con 16 goles
Presente en las Copas del Mundo de 2002, 2006, 2010 y 2014, Miroslav Klose se retiró del fútbol como el máximo artillero de la historia del torneo. Campeón en su última aparición, el alemán siempre rindió a las mil maravillas en la competición, ofreciendo un rendimiento con su selección muy superior al que mostraba habitualmente en sus diferentes clubes.
Los 16 goles en 24 partidos de Klose llegaron en 24 partidos, pues el jugador siempre alcanzó como mínimo las semifinales. En 2002, en Corea y Japón, fue subcampeón tras anotar 5 goles en 7 partidos. Los mismos registros cosechó en Alemania 2006, aunque esta vez se conformó con el tercer puesto. 4 tantos en 5 partidos anotó en Sudáfrica 2010, donde repitió con Alemania en el tercer lugar, mientras que en Brasil 2014 solo anotó 2 goles en 5 partidos, aunque acabó llevándose la corona.
Con un promedio de 0.66 goles por partido, es reseñable que su nivel en las Copas del Mundo fue tremendamente mejor al que ofreció en las Eurocopas, el otro gran torneo de selecciones en el que participó. En las mismas, Klose solo pudo marcar 3 goles en 13 partidos, con un promedio de 0.23 anotaciones por duelo.

2º Ronaldo con 15 goles
Considerado por muchos como el mejor ‘9’ de la historia del fútbol, Ronaldo Nazário dejó su huella en los Mundiales, siendo uno de los jugadores más relevantes de la competición por excelencia del balompié. Cuando dejó el deporte rey, el brasileño era por aquel entonces el máximo artillero de la Copa del Mundo con 15 goles, aunque Miroslav Klose superó en 2014 su registro.
Ronaldo estuvo presente en cuatro ediciones del Mundial: 1994, 1998, 2002 y 2006. En el Mundial de Estados Unidos 1994 no participó, aunque se llevó el título con Brasil. Su primera gran campaña mundialista llegó en Francia 1998, cuando anotó 4 goles y 3 asistencias en 7 partidos para acabar subcampeón. Sin embargo, su gran momento llegó en Corea y Japón 2002. Tras superar graves lesiones de rodilla, Ronaldo lideró a Brasil al pentacampeonato tras marcar 8 goles en 7 partidos, incluidos dos tantos en la gran final.
La última aparición de Ronaldo en la Copa del Mundo llegó en la edición de Alemania 2006. En la misma, pese al favoritismo claro de su equipo, Brasil cayó en los cuartos de final a manos de Francia y el delantero se despidió del certamen habiendo anotado 3 goles en 5 partidos.
3º Gerd Müller con 14 goles
La palabra goleador define a la perfección lo que fue Gerd Müller. Una máquina de marcar que atemorizó Europa con el Bayern de Múnich y al mundo en general con la camiseta de la Selección Alemana. Y es que el atacante fue uno de los jugadores más letales de las Copas del Mundo, anotando 14 goles en 13 partidos, promediando más de un tanto por choque.
Su gran momento a nivel individual llegó en México 1970. En aquel campeonato, Müller logró la friolera de 10 goles en 6 partidos, aunque solo pudo acabar tercero con Alemania. Tendría en este sentido su revancha en el Mundial de 1974, en casa, con los germanos levantando el título y el ‘Torpedo’ marcando 4 goles en 7 partidos en el que sería su segundo y último Mundial.
4º Leo Messi y Just Fontaine con 13 goles
Fuera del podio mundialista se encuentran dos auténticas leyendas, aunque una de las mismas tiene la oportunidad de entrar en el mismo en esta Copa del Mundo 2026. Y es que Just Fontaine y Leo Messi ocupan el cuarto lugar en la lista de artilleros históricos de los Mundiales con un total de 13 goles por cabeza.
El francés tiene eso sí el récord de más goles anotados en una misma edición, pues las 13 dianas en 6 partidos que cosechó las convirtió en la Copa del Mundo de Suecia 1958. Una media superior a los 2 goles por partido que parece inigualable a día de hoy.
Por su lado, Messi ha competido ya en cinco mundiales (2006, 2010, 2014, 2018 y 2022) y vivirá este verano su sexto campeonato. Sin lesiones, el ‘10’ tiene asegurado convertirse en el jugador con más partidos de la historia de la Copa del Mundo y, si todo va normal, también aspira a decir adiós como el máximo artillero histórico del torneo. Y es que cabe recordar que el rosarino anotó 7 goles en Catar 2022, por lo que repetir tal hazaña le catapultaría al primer puesto.
Otro grandes goleadores: Pelé, Mbappé, Kocsis, Batistuta…
Tras estos grandes nombres, otros futbolistas también inscribieron su nombre en los Mundiales a base de goles. Uno de los mismos es Pelé, que con 12 goles ocupa el sexto lugar histórico, aunque presumiendo de haber sido tres veces campeón. 12 goles ha firmado también Kylian Mbappé en solo dos participaciones, con el galo aspirando como Messi a terminar el Mundial de 2026 en el primer lugar de la tabla de artilleros y con dos trofeos mundialistas en su vitrina.
Jugadores como el húngaro Sándor Kocsis (11 goles en una edición, en 1954) o Jürgen Klinsmann (11) también fueron goleadores letales en el Mundial, al igual que otras leyendas como Gary Lineker (10), Gabriel Batistuta (10), Gary Lineker (10), Thomas Müller (10), Teófilo Cubillas (10), Helmut Rahn (10) o Gregorz Lato (10), que cierran el listado de futbolistas con un mínimo de 10 goles en la Copa del Mundo.
Artilleros para la historia
En conclusión, la Copa del Mundo ha dejado a lo largo de los años goleadores y actuaciones para la historia. Desde los inigualables Mundiales de Fontaine y Kocsis en 1958 y 1954 a la constancia de Klose, el máximo artillero histórico. Ahora, la longevidad de Messi y la voracidad de Mbappé se citan en una carrera por dejar su nombre en el lugar más alto posible de la historia de la mejor competición.