Xavi Espart de barcelona

La generación que sigue los pasos de Xavi Espart

Imagen de Hector Nuñez
Hector Nuñez

¿Quién soy? Pues según mi pasaporte, soy Héctor Núñez y según lo vivido, soy periodista y marketero.

Facebook
X

La aparición de Xavi Espart en el primer equipo del Barcelona vuelve a poner el foco sobre una cantera que rara vez deja de producir futbolistas. El joven de la generación de 2007 pasó prácticamente toda su formación en La Masia, creció inicialmente como mediocampista y acabó encontrando también en los laterales un camino hacia la élite. Su polivalencia, comprensión del juego y capacidad para adaptarse a lo que pide el equipo explican buena parte de su ascenso.

Espart ya había debutado con el Barça Atlètic siendo juvenil y en la temporada 2025/26 llegó a ejercer como uno de sus capitanes. Hansi Flick comenzó a acercarlo progresivamente al primer equipo hasta convertirlo en miembro del plantel de pleno derecho en la temporada 2026/27. Pero detrás de él vienen más nombres. Hamza Abdelkarim, Brian Fariñas, Ebrima Tunkara y Orian Goren representan cuatro maneras diferentes de recorrer esa misma escalera.

Hamza Abdelkarim: un goleador que tuvo que adaptarse rápido

Hamza Abdelkarim tomó una ruta distinta a la de Espart porque no creció desde niño en La Masia. Nacido en El Cairo en 2008 y formado en Al Ahly, llegó al Barcelona en febrero de 2026 inicialmente a préstamo. Los trámites administrativos retrasaron su estreno hasta marzo, pero necesitó poco tiempo para mostrar sus condiciones: marcó seis goles en nueve partidos de Liga con el Juvenil A, incluido un triplete contra el Montecarlo.

El Barcelona terminó ejerciendo la opción para ficharlo definitivamente y el egipcio se incorporó a la pretemporada de Flick. Allí volvió a responder con goles: anotó cuatro y terminó como máximo goleador azulgrana de la preparación. El 31 de agosto debutó oficialmente con el primer equipo frente al Rayo Vallecano y el club ya ha acordado prolongar su contrato hasta 2030.

Delantero con gol

Su principal virtud está clara: es un delantero con instinto para aparecer donde se decide la jugada. Tiene movilidad, capacidad asociativa y una marcada orientación hacia el arco, además de ofrecer un perfil de atacante distinto al de otros jóvenes formados en el fútbol azulgrana.

Ahí aparece su conexión con Espart. No porque jueguen parecido, sino por la adaptación. Hamza tuvo que comprender rápidamente un modelo nuevo, integrarse en otro país y responder a exigencias tácticas diferentes. La capacidad de absorber conceptos sin perder aquello que lo hace especial será determinante para su techo.

Brian Fariñas: la polivalencia como pasaporte al primer equipo

Si hay uno de estos cuatro casos que recuerda especialmente al proceso de Espart, es Brian Fariñas. El mediocampista nacido en Benicarló en 2006 llegó al Barcelona procedente del Villarreal en 2018 y completó toda su etapa de fútbol 11 dentro de la estructura azulgrana. Su formación ha estado marcada desde el principio por la versatilidad en el mediocampo.

Puede desempeñarse como mediocentro o interior y tiene recursos para progresar tanto mediante el pase como a través de la conducción. A eso suma visión de juego y un buen remate desde media distancia. En su último año juvenil fue una pieza importante del equipo que conquistó Liga, Copa del Rey y UEFA Youth League.

Dorsal del primer equipo

La temporada 2025/26 terminó de impulsarlo. Con el Barça Atlètic disputó 35 encuentros, marcó cinco goles y entregó seis asistencias. Su rendimiento y la impresión causada durante la preparación convencieron a Flick: Fariñas fue inscrito esta temporada como futbolista del primer equipo y recibió el dorsal 4.

La comparación con Espart vuelve a aparecer en un punto fundamental: ninguno necesita quedar encerrado en una única función. Ambos interpretan distintas alturas y zonas del mediocampo, aunque Espart haya encontrado también continuidad como lateral. En el Barcelona actual, entender varias posiciones puede ser tan importante como dominar una sola.

Ebrima Tunkara: potencia, desequilibrio y personalidad con 16 años

Ebrima Tunkara es el más joven del grupo y posiblemente uno de los proyectos que más expectativa despierta. Nacido en 2010, el futbolista de origen gambiano ha avanzado a una velocidad poco habitual hasta competir con jugadores mayores. Durante la pretemporada de 2026, con apenas 16 años, Flick lo incluyó entre los jóvenes que trabajaron con el primer equipo.

Es zurdo, potente físicamente y capaz de actuar en posiciones ofensivas partiendo desde banda. Su arrancada, facilidad para atacar espacios y calidad técnica le permiten desequilibrar tanto mediante conducción como asociándose. Sin embargo, reducirlo a un jugador explosivo sería quedarse corto.

Una perla para España

Su actuación con España en el Europeo sub-17 de 2026 ofreció una muestra importante de su personalidad. UEFA lo eligió mejor jugador del torneo después de repartir cuatro asistencias y generar 23 pases clave, liderando ambas estadísticas. Los observadores destacaron especialmente su capacidad para encontrar espacios, modificar el ritmo de los ataques y generar combinaciones.

La cantera no busca solamente talento individual: exige entender cuándo acelerar, cuándo asociarse y dónde colocarse. Tunkara dispone de unas condiciones extraordinarias y ahora debe convertirlas en un fútbol cada vez más completo.

Orian Goren: técnica y lectura para gobernar el mediocampo

Orian Goren representa otro perfil. El internacional juvenil israelí, nacido en 2009, juega principalmente como interior, aunque puede retrasar su posición para actuar como mediocentro. Su fútbol destaca por la técnica, la pausa y la capacidad para interpretar lo que sucede a su alrededor.

Durante la temporada 2025/26 dio el salto al Juvenil A y disputó 36 partidos, con cuatro goles y una asistencia. Su progresión lo llevó también a trabajar con Flick durante la preparación de la temporada 2026/27 y a sumar minutos con el primer equipo en los amistosos de pretemporada.

Puro ADN Barça

En Goren sobresale especialmente la naturalidad con la pelota. Puede recibir entre líneas, participar en la construcción y ocupar diferentes alturas sin perder claridad. Esa flexibilidad explica por qué dentro de la estructura azulgrana se le considera uno de los mediocampistas con mayor proyección de su generación. No necesita imponerse físicamente para influir en el partido: su principal herramienta es entenderlo.

El desafío para Goren será trasladar progresivamente esas cualidades a escenarios de mayor velocidad, presión y exigencia.

Cuatro caminos hacia una misma oportunidad

Hamza es un goleador llegado desde otro modelo; Fariñas, un mediocampista que ya completó el salto; Tunkara, un talento precoz y explosivo; y Goren, un interior técnico con capacidad para organizar. No son cuatro versiones de Xavi Espart, y precisamente ahí reside el valor de esta generación.

Lo que comparten con él es el proceso: competir por encima de su categoría, convivir con distintas posiciones o exigencias, entrenar con futbolistas del primer equipo y demostrar que pueden adaptarse sin renunciar a sus mejores virtudes. La Masia continúa funcionando como una escalera en la que cada peldaño exige algo nuevo.

Espart ya enseñó que no siempre llega primero quien más ruido genera en categorías inferiores. La madurez, la lectura del juego, la paciencia y la capacidad para responder cuando aparece una oportunidad también pesan. Fariñas ya cruzó esa puerta; Hamza está tocándola y Tunkara y Goren avanzan varios escalones por detrás.

Son edades, posiciones y recorridos diferentes, pero forman parte de una misma fotografía. Mientras Xavi Espart empieza a consolidar su lugar arriba, La Masia ya prepara a la siguiente generación para intentar seguir sus pasos.

Facebook
X