Rafinha - Rafael Alcantara previo a su retiro en aprtido de futbol

Rafinha Alcántara, retirada prematura marcada por las lesiones

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Hector Nuñez

¿Quién soy? Pues según mi pasaporte, soy Héctor Núñez y según lo vivido, soy periodista y marketero.

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El pasado mes de diciembre, Rafinha Alcántara anunció su retirada del fútbol profesional. Sorprendió esta noticia al tratarse de un jugador de solo 32 años, una edad para nada habitual en la actualidad para dejar este deporte. Confirmó, en su vídeo de despedida, que una lesión en la rodilla le ha obligado a tomar una decisión que no es nueva en su familia. Thiago, hace poco más de un año, también dio a conocer el fin de su carrera. Ambos, hijos del exfutbolista Mazinho, estuvieron en el foco desde muy pequeños en el mundo del fútbol.

El anuncio del adiós de Rafinha

Rafinha Alcántara es un nombre que sonó desde muy pronto en el fútbol, pero que llevaba varios años lejos de los focos de las principales ligas. Desde 2022, año en el que militó en la Real Sociedad, el aficionado medio ha tenido difícil oír hablar de un mediapunta que decidió marcharse a Catar. Estuvo dos temporadas en Al-Arabi Doha, equipo con el que terminó contrato en verano de 2024. Desde entonces, el hispanobrasileño ha estado sin equipo hasta que ha tomado una decisión motivada, como explicó, por una lesión.

“Después de un tiempo alejado de los campos y tras una larga recuperación, ha llegado el momento de hacer público algo importante para mí. He tomado la decisión de retirarme. Hace algo más de un año, sufrí una lesión de rodilla que, por desgracia, me impide volver a competir al más alto nivel. Fue duro aceptar que no podía seguir. Gracias a mi familia por estar ahí siempre, a todos por el cariño y el apoyo. Gracias, fútbol, por hacerme quien soy. Hasta siempre”, dijo en el vídeo que publicó el pasado 22 de diciembre.

La Masia y un apellido con peso

Rafinha, al ser hijo de exjugador y hermano de Thiago Alcántara, lidió desde muy pronto con la presión. Sin embargo, la personalidad fue una virtud que nunca le faltó. El claro ejemplo es que, a diferencia de su hermano, eligió la Selección de Brasil pese a haber vestido la camiseta española en las categorías inferiores. Luis Enrique fue importante en su carrera, ya que lo tuvo en el filial del Barcelona y pidió su llegada como cedido cuando se marchó a entrenar al Celta. Antes, solo había sumado 3 partidos en el primer equipo culé.

Jugó 33 encuentros con el club celeste, 28 de ellos como titular, y dejó buenas cifras en lo individual con 7 goles y 4 asistencias. Con la llegada de Lucho al banquillo del Barcelona, Rafinha también regresó al Camp Nou y, aunque no tuvo un papel muy protagonista, sí participó en 36 encuentros en la temporada 2014-15, la del triplete de los catalanes. Tras dos cursos más, y siempre en un segundo plano, decidió buscar minutos fuera del club que le vio nacer.

Inter, Celta, PSG, Real Sociedad y Catar

El Inter fue el primer destino fuera de España. Firmó dos goles y tres asistencias en 17 partidos, con 12 titularidades, pero regresó a la Ciudad Condal al final de la cesión por la opción de compra elevada (35 millones). Su participación fue aún menor en el Barça y decidió recurrir a donde fue feliz. Rafinha se marchó al Celta, alcanzó los 30 partidos y dejó Vigo con cuatro dianas y dos pases de gol. Fue el último préstamo de un jugador que, en 2020, llegó al Paris Saint-Germain a cambio de 3 millones de euros.

En el Parque de los Príncipes, confiaron en sacar la mejor versión de un futbolista que, sin embargo, solo tuvo peso en su primer curso. Sumó 34 partidos, 18 de ellos desde el inicio, y logró seis goles y cuatro asistencias. Sin embargo, y tras ver que no contaba apenas para la 2021-22, regresó a LaLiga en forma de cesión. La Real Sociedad apostó por su talento, aunque no fue un rendimiento espectacular. 21 partidos después, y con solo un gol en su casillero, Rafinha regresó a un PSG que le dejó libre al acabar contrato.

Buscó reencontrarse con su juego y las buenas sensaciones en Catar, al firmar por el Al-Arabi Doha, donde estuvo hasta julio de 2024. En total, nueve goles, 10 asistencias y 45 encuentros oficiales hasta quedar de nuevo libre. La rodilla, finalmente, le obligó a terminar una carrera con más renombre que regularidad.

Sus tres momentos clave

Rafinha ha vivido una trayectoria con subidones y bajones, pero guarda tres momentos que fueron fundamentales y muy positivos en su carrera. El primero de ellos fue el triplete que consiguió, de la mano de Luis Enrique, el Barcelona en 2015. Al verano siguiente, y tras haber decidido apostar por Brasil, ganó los Juegos Olímpicos de Rio de Janeiro 2016, un oro que se sumó a la Champions como sus grandes conquistas a nivel de palmarés y títulos en su no tan larga carrera deportiva.

Pero no todos sus mejores momentos se reflejan con títulos. En 2018, Rafinha buscó y encontró un mayor protagonismo al sentirse segundo plato en Barcelona. El Inter le dio esa oportunidad en una de las plazas más históricas del fútbol europeo. Llegó en el mercado invernal y le dio tiempo a sumar 17 participaciones, dos goles y tres asistencias. Superó los 1.000 minutos oficiales y su estancia solo se vio imposibilitada por los 35 millones de euros de la opción de compra. Pero, sin duda, dejó un gran recuerdo en el Giuseppe Meazza.

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Rafinha jugó muchas de las mejores competiciones del mundo, como LaLiga, la Serie A, la Ligue 1, la Champions League, la Europa League o los Juegos Olímpicos, entre otros torneos. Sin embargo, y pese a elegir a la selección con más Mundiales, Brasil, nunca pudo disputar uno. Este de 2026 será el primero que vea como exjugador, una competición que Codere seguirá muy de cerca. La ‘Canarinha’ y Argentina igualan en el podio de favoritas, mientras que España e Inglaterra lideran los pronósticos según el mercado.

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