Santiago Giménez en Porto

Santiago Giménez: de goleador en Feyenoord a renacer en Porto

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Hector Nuñez

¿Quién soy? Pues según mi pasaporte, soy Héctor Núñez y según lo vivido, soy periodista y marketero.

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La carrera de Santiago Giménez ha cambiado radicalmente en apenas unos años. El delantero mexicano pasó de convertirse en uno de los atacantes jóvenes más cotizados del fútbol europeo con Feyenoord a perder protagonismo durante una etapa complicada en AC Milan. Ahora, con 25 años, su historia abre un nuevo capítulo en Portugal. Oporto aparece como una oportunidad para recuperar continuidad, confianza y, sobre todo, el gol que lo convirtió en una de las grandes promesas del fútbol mexicano.

El movimiento se concretó al cierre del mercado de verano de 2026. Milan cedió oficialmente al delantero al Oporto hasta junio de 2027, con una opción de compra que puede convertirse en obligación si se cumplen determinadas condiciones. Más que una simple transferencia, el cambio representa una oportunidad para comprobar cuánto queda de aquel delantero que aterrorizó defensas en Países Bajos.

Feyenoord, el lugar donde todo explotó

Giménez llegó a Rotterdam procedente de Cruz Azul en 2022 y necesitó poco tiempo para demostrar que podía competir en Europa. Su primera campaña terminó con 15 goles en Eredivisie y fue parte del Feyenoord campeón neerlandés. Pero aquello apenas fue el comienzo. En la temporada 2023-24 dio el salto definitivo al marcar 23 tantos en 30 encuentros de Liga, cifras que terminaron colocándolo en el radar de algunos de los principales clubes europeos.

Su impacto fue mucho más amplio. En sus tres temporadas con Feyenoord acumuló 45 goles en 73 encuentros de Eredivisie, a los que añadió anotaciones en competiciones europeas y copa. Su balance global alcanzó los 65 tantos en 105 presentaciones oficiales. En Rotterdam encontró un ecosistema perfecto para explotar sus principales virtudes: atacar el área, anticiparse a los centrales, finalizar con pocos contactos y vivir permanentemente cerca de la portería.

Incluso su última media temporada confirmó esa evolución. Antes de marcharse a Italia durante la campaña 2024-25 había conseguido 16 goles en 19 encuentros entre todas las competiciones. Ya no era únicamente un proyecto interesante procedente de México: era un delantero con producción europea contrastada.

Milan, el gran salto que nunca terminó de funcionar

Llegar al Milan suponía entrar en otra dimensión. La Serie A planteaba defensas más estructuradas, menor espacio alrededor del área y una presión mucho mayor. Giménez aterrizó en Italia en febrero de 2025 y su primera media temporada ofreció algunos motivos para creer. Marcó cinco goles en 14 partidos de Serie A, además de anotar en competición europea, pero nunca terminó de consolidarse como dueño indiscutible del puesto.

La diferencia respecto a Feyenoord fue evidente. En Países Bajos había pasado tres temporadas dentro de un proyecto que potenciaba sus movimientos; en Italia tuvo que adaptarse inmediatamente a un entorno más exigente. Su juego dependía mucho de recibir balones en posiciones donde pudiera finalizar y, cuando esa alimentación disminuyó, también lo hizo su influencia.

El verdadero golpe llegó durante la temporada 2025-26. Giménez disputó 16 encuentros de Serie A sin marcar un solo gol, un contraste enorme con los registros que había construido en Rotterdam. Además, únicamente fue titular en 11 oportunidades y acumuló 892 minutos en el campeonato. Para un delantero cuya confianza había crecido alrededor de una producción goleadora constante, la sequía terminó pesando.

Las lesiones también frenaron su continuidad

No todo puede explicarse únicamente desde el rendimiento. Su etapa italiana estuvo marcada igualmente por problemas físicos que dificultaron encontrar ritmo. La propia información publicada en Italia al concretarse su salida señalaba que las diferentes lesiones sufridas durante su última campaña contribuyeron a una experiencia en la que nunca terminó de producirse la conexión esperada con Milan.

Para un centrodelantero, la continuidad resulta especialmente importante. Giménez necesita automatizar movimientos, entender cuándo llegará el pase y desarrollar confianza para resolver oportunidades en décimas de segundo. Alternar titularidades, suplencias y periodos fuera del equipo rompe precisamente esa dinámica.

Los números resumen la caída. No parece que Giménez olvidara repentinamente cómo marcar, sino que dejó de encontrarse en las circunstancias que habían potenciado su fútbol.

Porto, una oportunidad para volver a empezar

Portugal puede ofrecer un contexto diferente. El Oporto mantiene la exigencia propia de un gigante obligado a ganar, pero Giménez llega ahora buscando algo distinto a cuando aterrizó en San Siro: recuperar protagonismo. Su cesión hasta junio de 2027 convierte la temporada en una especie de examen para demostrar que la etapa italiana fue un tropiezo y no un punto de inflexión definitivo.

La adaptación tampoco debería resultarle completamente extraña. Después de su experiencia en Países Bajos e Italia, el mexicano conoce las demandas del fútbol europeo y llega en plena madurez deportiva. Además, la liga portuguesa ha sido tradicionalmente un escenario favorable para delanteros móviles, agresivos dentro del área y capaces de atacar espacios, características que encajan con la mejor versión de Giménez.

Su estreno está todavía demasiado reciente para extraer conclusiones. Ha comenzado su etapa portuguesa con apenas unos minutos de competencia oficial, por lo que cualquier juicio sobre su recuperación sería prematuro. La prioridad será volver a acumular partidos, recuperar sensaciones y reconstruir una confianza que en Milan fue deteriorándose.

¿Puede volver el goleador de Rotterdam?

La gran pregunta no es si Giménez puede repetir exactamente sus cifras de Feyenoord, sino si puede recuperar las características que las hicieron posibles. Sigue teniendo edad para hacerlo. A los 25 años todavía dispone de margen para evolucionar y su historial demuestra que posee instinto dentro del área.

Para conseguirlo necesitará tres factores: continuidad física, confianza del cuerpo técnico y un sistema que consiga acercarlo nuevamente al gol. Porto puede proporcionarle ese escenario, pero la respuesta tendrá que llegar sobre la cancha.

Su carrera europea ha pasado de un ascenso vertiginoso a su primer gran momento de incertidumbre. Feyenoord enseñó hasta dónde podía llegar; Milan expuso las dificultades que aparecen cuando desaparecen la continuidad y la confianza. Ahora Portugal representa una tercera etapa. Santiago Giménez ya demostró que puede ser un goleador de primer nivel en Europa; el desafío es demostrar que todavía puede volver a serlo.

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